
Cirugía de la obesidad
Algunos pacientes con obesidad mórbida (IMC superior a 40) que han realizado múltiples intentos de pérdida de peso convencionales sin lograr un adelgazamiento duradero y que presentan graves complicaciones secundarias a la obesidad (diabetes, SAHS, insuficiencia cardíaca, tromboflebitis, HTA difícil de controlar) pueden ser candidatos al tratamiento quirúrgico.
La cirugía radical de la obesidad determina una reducción de peso corporal (entre el 40 y el 80% del peso inicial). La mayor parte se pierde durante el primer año postintervención quirúrgica.
La derivación yeyunoileal es una medida efectiva para la reducción de peso, pero presenta grandes inconvenientes para el paciente. Las complicaciones no quirúrgicas más importantes incluyen diarrea, pérdida de electrólitos, deficiencias vitamínicas, hepatotoxicidad, litiasis renal, seudoobstrucción intestinal y osteoporosis. Por ello esta técnica ha caído en desuso, reservándose a casos excepcionales.
La cirugía gástrica intenta reducir el reservorio del estómago con la finalidad de producir una rápida sensación de saciedad con pequeñas cantidades de alimentos. La gastroplastia vertical u horizontal es la técnica más utilizada y popular debido a que produce menos complicaciones que la cirugía intestinal. Los efectos secundarios de estas intervenciones son: vómitos y sus trastornos electrolíticos secundarios, intolerancia a ciertos alimentos, intolerancia al frío y, con menor frecuencia, dehiscencia de la herida, dilatación y obstrucción gástricas. Las complicaciones posquirúrgicas inmediatas más frecuentes son de origen respiratorio.
El seguimiento posterior del paciente intervenido es esencial, ya que se requiere el control tanto de lo que ingiere como del procedimiento quirúrgico realizado. Estos pacientes deben tomar suplementos de vitaminas y minerales y, en ocasiones, de otros micronutrientes. Un porcentaje de los individuos obesos a los que se ha practicado la intervención recuperan el peso perdido. Incluso teniendo en cuenta estos problemas, la cirugía de la obesidad es la mejor opción de tratamiento para una minoría de obesos mórbidos. La cirugía bariátrica debe realizarse en centros con experiencia en el tema, donde existan criterios de indicación y contraindicación bien establecidos, y la posibilidad de seguimiento correcto por parte de cirujanos, dietistas y psiquiatras sensibilizados en la patología.
(inf. google scholar)